El minotauro anda suelto

El sábado 24, manifestación de Cibeles a Sol a las 18:30

Argentina tiene mucho que enseñar a España en materia de memoria histórica. Algunos responsables de los crímenes atroces de la dictadura de Videla han sido condenados; otros se han sentado en el banquillo o están pendientes de juicio.

Desde hace años hay una Secretaría de Derechos Humanos que depende del Estado argentino y cuya misión principal es encargarse de todos los casos de asesinatos y desapariciones de la dictadura. Tiene expedientes de buena parte de las víctimas de aquellos crímenes. Solo eso transmite a los familiares que sus desaparecidos no han sido olvidados siguiendo un plan estatal perverso. No se los ha tragado la tierra.

Recomiendo la visita a la página web de la Secretaría de Derechos Humanos: Solo su portada, diseñada con fotografías de desaparecidos, puede llegar a avergonzar a todos los que en España defienden la impunidad del franquismo y la invisibilidad de sus víctimas. A los que ignoran que este país es una vergonzosa excepción en Europa.

El gobierno argentino ha indemnizado económicamente a los familiares de los asesinados y desaparecidos, así como a quienes fueron obligados a un exilio forzoso. Lo más importante de estas indemnizaciones es que traen consigo la reparación moral; el reconocimiento de víctima.

El mayor símbolo de represión y tortura de la dictadura argentina, la Escuela Mecánica de la Armada, la ESMA, ha sido transformado en un Instituto para la Memoria, un espacio de homenaje y recuerdo a los desaparecidos, torturados y exiliados.

Todos los años, el 24 de marzo, se celebran multitudinarias manifestaciones para recordar a las víctimas.

Hay más: El Estado apoya financieramente la exhumación de fosas, la realización de autopsias y las recogidas de muestras de ADN de los familiares de las víctimas, para cotejarlas con los restos mortales hallados.

Manifestación en Buenos Aires en recuerdo a las víctimas de la dictadura, 24 de marzo de 2009

Hace aproximadamente un año vinieron a España varios antropólogos de Buenos Aires, se instalaron en la embajada argentina y convocaron a todos los familiares de las víctimas de la dictadura argentina que viven en nuestro país, para tomarles muestras de ADN.

La vida está llena de paradojas: La justicia española impulsó los procesos por genocidios y crímenes de lesa humanidad en Argentina y Chile, pero se niega a seguir ese camino en nuestro país. Ha exigido a otros países lo que es incapaz de asumir para el nuestro.

Yo soy española, bisnieta de un fusilado y desaparecido en octubre de 1936. Setenta y cuatro años después aún no hemos recuperado su cadáver. Al igual que Antígona, en España los familiares de los al menos 113.000 desaparecidos no podemos dar a nuestros seres queridos una digna sepultura, una tumba donde llorarles.

Nuestra democracia está basada en el olvido de las víctimas; nuestro Estado de Derecho se ha construido sobre el silencio de las familias de los fusilados, los desaparecidos, los represaliados, torturados, o exiliados.

El asesinato de mi bisabuelo formó parte de un patrón de comportamiento habitual: Los fascistas iban de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, detenían a los alcaldes, concejales, a aquellos que simpatizaban con la República, se los llevaban y los fusilaban a las afueras de pueblos cercanos o los encerraban en campos de concentración y los mataban poco tiempo después, buena parte de las veces sin juicio previo.

Ese patrón de comportamiento es una de las pruebas de la existencia de un plan para erradicar a un sector determinado de la sociedad española, con el claro objetivo de crear otra nación diferente. Y esta es, según la jurisdicción internacional, la definición exacta de genocidio.

“Los mataban como conejos”, me dijo una vez un señor del pueblo de mi familia, uno de los pocos que habla en voz alta, porque todavía hoy, en 2010, la gente sigue callando. Pero nos creemos un país saludable.

Aquí no tenemos una Secretaría de Derechos Humanos a la que acudir en busca de datos sobre las víctimas. Nuestros abuelos vagan de archivo en archivo en un intento por acceder a documentos que la mayor parte de las veces no aparecen. No solo se les niega la Justicia; se les ponen trabas para acceder a la información.

Aquí el Estado no impulsa las exhumaciones ni la recolección de muestras de ADN. No ayuda a las víctimas a encontrar a sus desaparecidos. No solo eso: se ha permitido un discurso público que reprocha la queja de las víctimas, victimizándolas de nuevo.

Aquí el Estado no ha creado un Instituto para la Memoria ni cualquier otro espacio de homenaje y recuerdo a los desaparecidos, torturados, encarcelados o exiliados. El Valle de los Caídos sigue manteniendo la esencia de lo que fue; su visión desde la carretera de Madrid a El Escorial entristece a los que creemos necesaria la reparación moral de las víctimas para vivir en una democracia saludable.

Exhumación de una fosa con restos mortales de víctimas del franquismo. En España hay aún al menos 113.000 desaparecidos

Mi abuelo, a pesar de que no tuvo una vida fácil, llegó a ser un hombre optimista. Hasta el final de sus días mantuvo la esperanza de que el sufrimiento de su familia fuera reconocido, de que alguien le pidiera perdón, de que el Estado se encargara de buscar a su padre o, al menos, nos diera alguna pista sobre qué pasó en los últimos días de su vida. He de reconocer que el día en que le enterramos no solo me sentía herida por su muerte, sino porque sus restos no podían descansar junto a los de su padre, desaparecido aún.

El hecho de que un grupo de asociaciones de familiares de víctimas, abogados y organizaciones de derechos humanos hayan presentado en Argentina una querella que pide el fin de la impunidad de los crímenes del franquismo vuelve a situar a Argentina por delante de España en lo referente a este asunto. Quién le iba a decir a mi bisabuelo que quizá su memoria tenga que cruzar el océano para mantenerse viva.

España tiene más desaparecidos que Argentina y más fosas comunes que Bosnia. Pero nos creemos un país desarrollado con una democracia y un Estado de derecho intachables, cuando en realidad deberíamos estar en un diván, sacando los crímenes y cuerpos ocultos en las cunetas y en nuestro subconsciente.

Es hora de plantearse sobre qué valores deseamos que se sustente nuestra democracia. Si queremos que este país esté basado en el Estado de derecho estamos obligados a afrontar nuestro pasado para no perpetuar un sistema que descansa sobre los cadáveres olvidados y la desmemoria.

Si deseamos que los jóvenes crean que merece la pena esforzarse por un mundo mejor tenemos la obligación de recompensar y reconocer a todos aquellos que hace más de 70 años lucharon contra un golpe de estado fascista, para defender un sistema democrático, y perdieron la vida por ello.

La pregunta es muy simple: Si les contamos a nuestros hijos cómo ha actuado Argentina con la memoria de sus desaparecidos y cómo actúa España con la de nuestras víctimas, ¿qué país considerarán más avanzado?

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PD: El próximo sábado, 24 de abril, habrá manifestaciones en varias ciudades españolas pidiendo el fin de la impunidad del franquismo. La iniciativa ha partido de la sociedad civil, de hombres y mujeres que han contactado entre ellos a partir de facebook.

En Madrid la manifestación partirá a las 18:30 de Cibeles a la Puerta del Sol. Hemos llegado a un punto de inflexión. No hay marcha atrás. Nadie puede negarnos el derecho a enterrar a nuestros muertos y a darles la dignidad que se merecen.

(10) Comentarios

  1. Granaíno

    Querida Olga:

    Otra vez un escrito estupendo. La verdad es que tienes razón en tantas cosas de las que planteas, que sería difícil escoger una sola, así que me quedo con un cálido y amplio “gracias Argentina…una vez más” y gracias a ti también, por escoger este tema y plantearlo así.

    Es curioso, ¿verdad? Ahora que los falangistas, el PP, los Jueces añejos y, en general, tanta gente de bien, de banderitas y pulseras rojigualdas persiguen no ya sólo a Garzón, sino a cualquiera que lo defienda, me viene a la mente una idea otras veces pensada; a saber: Que no hay en toda la amplia Historia de España nadie que haya matado y torturado más españoles y españolas que el franquismo y sus distintos colaboradores; y son precisamente sus nostálgicos quienes más ostentación hacen de patriotismo, banderas, himnos y golpes de pecho…Claro que este tema ya lo resolvió mucho mejor que yo otro asesinado por aquéllos “patriotas”, D. Antonio Machado: “La patria –decía Juan de Mairena- es en España un sentimiento esencialmente popular del cual suelen jactarse los señoritos. En los trances más duros, los señoritos la invocan y la venden, el pueblo que la compra con su sangre no la mienta siquiera”.

  2. eml

    … y es que no hace falta tener familia entre las víctimas para sentirse agredido por este fraude a la historia. ¡El 24 estaremos allí aunque solo fuera por representar a los que no pueden estar!

  3. Viviana Silvia Marquez

    Está muy bien la memoria histórica de Argentina… Estoy de acuerdo con que (como dice una ong “para pasar página primero hay que leerla”.
    Aquí tienes y “muy a mi pesar” la verdadera realidad en materia de Derechos Humanos de Argentina.

    http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2010/04/19/sucesos/SUCE-04.html?origen=newsletter#

  4. Escéptico

    Tras haber leído detenidamente tu artículo, a uno le queda claro que es totalmente subjetivo, parcial, interesado y con confusiones sumamente llamativas.

    Para empezar, una cosa es una dictadura, y otra cosa en una guerra civil. En España hubo dos bandos que lucharon entre sí. Ambos bandos cometieron atrocidades antes, durante y después del conflicto. Ambos bandos fueron responsables, y ambos bandos merecen ser investigados. ¿Por qué sólo uno? ¿Por qué sí los del franquismo y no los del republicanismo y/o comunismo? Eso se llama parcialidad.

    En España sí se dieron ayudas para exhumaciones, sí hubo reconocimiento de víctimas, sí hubo muchas cosas las cuales dices que no hubieron. Han habido leyes e indemnizaciones. Eso se llama mentir, o no saber de lo qué se habla.

    En ningún momento mencionas lo que fue la Transición y en qué consiste la Ley de Amnistía. ¿Otro olvido? Tampoco hablas de cómo se llego a ella y del espíritu de la misma.

    Dices textualmente: ” recompensar y reconocer a todos aquellos que hace más de 70 años lucharon contra un golpe de estado fascista, para defender un sistema democrático, y perdieron la vida por ello.”. Eso es una de las mayores barbaridades históricas que se pueden decir. Durante la República y durante la Guerra Civil se quemaron iglesias, casas, empresas; se ejecutaron a familias, empresarios, disidentes; se formaron las Chekas y se hicieron matanzas como en Paracuellos. Se asesinó a Jose Calvo Sotelo, a Nim, y a otras personalidades políticas. Se robaron urnas de votos.

    ¿A eso llamas un sistema democrático? Eso sí es desmemoria histórica…

    A Garzón se le juzga por prevaricación, por querer estar por encima de la ley y por apropiarse de competencias que sabía que no eran las suyas. Por hacer mal las cosas. Por creer que está por encima de la ley, y por encima del bien y del mal. Intentar obviar estos hechos es pensar que la ley no es igual para todos los españoles, y más para un juez que se supone que la conoce mejor que la mayoría de los demás.

    Con estas manifestaciones lo que demostráis es que estáis totalmente aborregados, pues no recuerdo que os manifestaseis cuando el mismo Garzón decidió no investigar las matanzas de Paracuellos utilizando los mismos argumentos que ahora ignora (a sabiendas).

    Al igual que hace 75 años, volvéis a querer crear las dos Españas pensando que los que piensan como vosotros están por encima de los demás y que gozáis de una superioridad moral que os permite hacer lo que os da la gana, incluso estando por encima de la ley.

    Intentad recuperar el espíritu de la Transición e intentad entender porqué se hizo y para qué se hizo. España no necesita volver a épocas oscuras. España necesita mirar para adelante.

  5. Otro Victor

    Estoy al 100% con Escéptico, y horrorizado con lo escrito por Olga, por el rencor que destila el artículo y las medias verdades, omisiones, e incluso mala fe.

    El grito de “LLIBERTAT, *AMNISTIA* I ESTATUT D’AUTONOMIA” lo inventó la izquierda española.

    El NO querer procesar a Carrillo por la existencia de esa Ley de Amnistía, ha sido cosa de Garzón. Pedir amnistía para Carrillo (genocidio de Paracuellos) y no para otros, eso es vergonzoso.

    Amnistía para todos o para ninguno. Aunque lo mejor sería recuperar el espíritu de la Transición, como dice Escéptico.

  6. tito

    Escéptico, dice poco a tu favor lo que citas, para criticar el escrito de OLGA,
    Si que es verdad que en la guerra los dos bandos hicieron barbaridades, pero no es menos cierto que los que perdieron la contienda, primero no la iniciaron y defendían la legalidad y segundo después de terminada la guerra fueron engañados y perseguidos y esto es lo que se debe de investigar.
    PD1 si no teméis nada por que os oponéis a que se aclare de una vez por todas
    PD2 Afortunadamente para mí no tengo ningún familiar desaparecido, pero me solidarizo con las victimas no con los verdugos

  7. Granaíno

    Algunos comentarios, en este y otros blogs, demuestran que una de las cosas mal hechas en nuestra Transición fue la educación. Franco, Hitler y Mussolini fueron un trio con los mismos fines y medios. El hecho de que el español fuera el más ridículo e insignificante de los tres no resta importancia a su perfil ni a sus crímenes y los de sus seguidores. Sin embargo, en Alemania se enseña el nazismo en la escuela por lo que, independientemente de la ideología de cada cual, a prácticamente nadie se le ocurre hoy allí sacar a relucir mentiras-tonterias como lo de las quemas de iglesias, las checas o Paracuellos y equipararlas a los hornos crematorios, los campos de concentración, los bombardeos sobre población civil, la planificación del genocidio, etc. Quiénes eran los fascistas asesinos del pueblo español y de la democracia y quiénes los defensores de la libertad está nítidamente establecido en la historiografía y en la memoria colectiva. Es como si se quisiera descalificar a la resistencia francesa, o los partisanos italianos, o a los activistas saboteadores ingleses, etc. En fin, creo que el debate es estéril cuando cae en campos previamente labrados por el revisionismo de nuestra ultraderecha. Afortunadamente, la inmensa mayoría de la gente y la práctica totalidad de los historiadores (los de verdad, me refiero) saben qué ocurrió, quiénes fueron los héroes y quiénes las víctimas. Que la República fue una luz de esperanza y que lo peor de España se unió en armas para derrocarla. Salud!

  8. Sira Ortiz

    Totalmente de acuerdo con la “aclaración” de granaíno a lo manifestado por dos corresponsales.Y por supuesto, con el fondo y lo fundamental de lo que aporta la autora que ha dado pie a este debate. Hay que pasar página, y la derecha, tiene que ayudar a hacerlo para terminar de una vez con ésto. Entonces sí que habremos superado esa época. Por cierto ¿ saben que el militar Gutiérrez Mellado dijo, una vez puesta en marcha la transición, algo así como que bueno, hemos arreglado el asunto al menos para una generación. Veremos para las próximas.(cito de memoria, si lo buscan, encontrarán quizás el texto exacto). Sus declaraciones, entonces, no muestran más que muchos sabían que había cosas que solo habían quedado “hilvanadas”.

  9. Estimada Olga: realmente te felicito por este artículo. Tan bien escrito y tan mesurado. Es refrescante ver que periodistas españoles toman a la Argentina de manera más seria, más objetiva y sin la discriminación y el nivel de racismo que se observa en los medios dominantes españoles cada vez que se refieren a la Presidenta de Argentina. ¡Un ejemplo!

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