El minotauro anda suelto

El primer enviado oficial de la historia de Naciones Unidas fue el conde sueco Folke Bernadotte. Su destino: el recién proclamado Estado de Israel, en el verano de 1948. Su objetivo: alcanzar un acuerdo de paz entre Israel y los países árabes vecinos.

Bernadotte planteó el regreso de los refugiados palestinos que habían huido a causa de los ataques terroristas judíos previos al estallido de la guerra o durante las primeras semanas de la misma. Su plan no fue aceptado por los líderes israelíes y el grupo paramilitar Lehi, liderado por el futuro primer ministro Isaac Shamir, le colocó en su punto de mira.

Bernadotte fue asesinado por integrantes de Lehi en septiembre de 1948. También murió un ayudante francés del diplomático. Israel nunca arrestó a los asesinos y, al término de la guerra, decretó un indulto para ellos.

Folke Bernadotte, primer enviado oficial de Naciones Unidas

Así comienza la relación de Israel con Naciones Unidas. Desde entonces Israel ha incumplido todas las resoluciones de la ONU que exigen la retirada de Israel de los territorios ocupados y contempla el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares o recibir indemnizaciones. Ha bombardeado y atacado cuarteles de Naciones Unidas en varias ocasiones a lo largo de su historia, con la consiguiente muerte de empleados del organismo internacional.

Uno de los ataques que más indignación despertaron en la comunidad internacional fue el lanzado en 1996 contra el cuartel de la ONU en Qaná, en territorio libanés, donde murieron más de 100 civiles y hubo más de 150 heridos, entre ellos varios cascos azules de la ONU. La acción se enmarcó dentro de la operación Uvas de la ira.

Otras de las acciones militares israelíes contra objetivos de Naciones Unidas tuvo lugar en las navidades de 2008-2009, durante los bombardeos continuados contra toda la Franja de Gaza que causaron más de 1400 víctimas mortales, más de 400 de ellas niños. En aquellos días las Fuerzas Armadas israelíes atacaron sedes de Naciones Unidas en al menos cuatro ocasiones y causaron varios muertos.

No hay nada más eficaz que la Historia para poder obtener conclusiones: no es difícil deducir la impunidad con la que actúa Israel, ya que desde su creación no solo ha hecho caso omiso a las exigencias de Naciones Unidas, sino que ha repetido acciones militares violentas contra sedes de dicho organismo internacional. Nunca ha sido castigado por ello. Por eso en más de una ocasión he defendido que se expulse a Israel de la ONU. En vista del poco respeto que muestra hacia esta organización, no creo que debiera importarle demasiado.

Este breve recorrido por los encontronazos de Israel con Naciones Unidas puede ayudarnos a recordar cuántas investigaciones sobre presuntos crímenes cometidos por el Ejército israelí han sido llevadas a cabo de manera independiente, cuántas han culpado a Tel Aviv, y cuántas veces Israel ha sido castigado.

Y así podemos repasar algunas de las matanzas más conocidas: Sabra y Shatila, donde los israelíes participaron en la masacre de 1.700 civiles, Qaná en 1996, la operación Muro Protector, en la que mataron a más de 500 palestinos, la operación Lluvia de verano, con la muerte de más de 400 personas en Gaza, de nuevo Qaná en 2006, con 27 muertos, la mayoría menores de edad, la operación Plomo Fundido en Gaza 2008-2009,etc.

Madre que perdió a sus cuatro hijos en el ataque israelí de 2006 a Qana, en el que murieron veintisiete personas, entre ellas, diecisiete menores. (Javier Bauluz/ Periodismohumano)

Detengámonos en esta última, con más de 1.400 muertos. La ONU nombró una comisión encargada de investigar los detalles. De esa comisión salió el informe Goldstone. Dicho
informe acusa a Israel de llevar a cabo “un ataque deliberadamente desproporcionado, diseñado para castigar, humillar y aterrar a la población civil, para disminuir radicalmente su capacidad económica tanto de trabajar como de sustento, y para imponer una creciente sensación de dependencia y vulnerabilidad”.

Además califica el prolongado bloqueo económico impuesto por Israel contra Gaza de “castigo colectivo” contra la población. En ese sentido, menciona varios ataques contra objetivos civiles “injustificables” desde el punto de vista militar. También atribuye crímenes a Hamás. El informe se basa en información obtenida en dos visitas a Gaza, casi 200 entrevistas y la revisión de miles de documentos, fotos y grabaciones de vídeo.

Goldstone, reconocido jurista internacional, judío y sionista, recomendó pasar el informe a la Corte Penal Internacional contra crímenes de guerra y actos de genocidio para que determinara eventuales acusaciones. Pero Estados Unidos frenó en seco dicho informe. Las recomendaciones no se han cumplido.

La respuesta a la pregunta que antes formulaba es sencilla: Israel nunca ha sido castigado por los crímenes que ha cometido.

Tras el apresamiento de la Flotilla de la Libertad nuestros gobernantes quieren hacernos creer que ahora será diferente. En un texto publicado hace unos días por el diario Público -plagado de eufemismos y expresiones dignos de analizar- el ministro Moratinos junto con sus homólogos francés e italiano, defendía una investigación “imparcial, transparente y conforme a las normas internacionales”.

Decía así:

Debemos estar atentos para no repetir los errores cometidos tras la entrega del informe Goldstone, cuyo seguimiento fue instrumentalizado por el Consejo de Derechos Humanos y que dedica lamentablemente la mitad de sus resoluciones a condenar a Israel.”

(La negrita en la palabra lamentablemente no estaba en el texto original, la he añadido yo: No me queda claro si lamentan que la mitad de las resoluciones condenen a Israel o que Israel se haya portado mal, con lo buen amigo que es.)

Y proseguía: “Ciudadanos turcos y estadounidenses han sido víctimas de esta operación; la investigación tendrá por tanto, obligatoriamente, un componente internacional, como ya lo ha propuesto el secretario general de las Naciones Unidas. Apoyamos estos esfuerzos.

Para que una investigación pueda ser independiente no debe estar dirigida por Israel. Sin embargo, ya se ha anunciado que el presidente de la comisión de investigación será el ex presidente del Supremo israelí. El resto de sus integrantes también serán israelíes. Habrá dos observadores internacionales.

Para que la investigación pudiera ser realmente independiente la comisión debería estar integrada por una mayoría de personas desvinculadas de los intereses de Israel. Deberá centrarse en los testimonios de los testigos, de los más de setecientos activistas del Marmara y de los soldados israelíes que participaron en la operación. Y, lo más importante, debería tener acceso al mayor número de pruebas.

Sin embargo, la mayor parte de las grabaciones de audio y vídeo, así como el material fotográfico obtenido por los pasajeros de la flotilla fue incautado y requisado por el Ejército israelí. Iara Lee es una de las pocas pasajeras que, a pesar de los registros israelíes, logró quedarse con algunas de sus filmaciones. El resultado puede verse en este vídeo:

Los soldados israelíes no solo cometieron un acto de piratería al abordar una flotilla de barcos en aguas internacionales; no solo mataron a nueve personas e hirieron a decenas más en el marco de una operación ilegal; no solo secuestraron a las más de setecientas personas que viajaban en esa flotilla y las trasladaron a comisarías y cárceles israelíes, sino que además robaron a estas personas buena parte de sus pertenencias: laptops, cámaras, cintas de vídeo, tarjetas de memoria, etcétera.

Si la comunidad internacional desea que se lleve a cabo una verdadera investigación independiente sobre lo sucedido aquél fatídico día debería empezar por exigir públicamente a Israel que devuelva el material robado a las víctimas del asalto ilegal, ya que es ese material el que puede mostrar hechos que evidentemente el gobierno israelí tiene interés en ocultar.

Si no presiona, sumaremos una raya más en un calendario marcado por décadas de impunidad. Y ya se sabe que la impunidad abre el camino a futuros crímenes o ilegalidades.

PD: Hay una prisión a cielo abierto llamada Gaza, donde viven un millón y medio de personas. Sus carceleros a veces tienen tan buen corazón que abren las puertas para dejar pasar galletas y refrescos.

(7) Comentarios

  1. Javier

    Es alucinante la desinformación que tenemos. Estamos plagados de noticias “vagas”, como bien dices, y eso proporciona elementos de presión sobre las víctimas y silenciamiento sobre los ciudadanos que queremos saber qué ocurre realmente.
    Quizás acciones como las de esta mañana -boicot a las empresas israelíes y sus “amigos” occidentales- junto con esta clara información son tremendamente necesarias para poder hacernos una idea de quiénes fueron víctimas del terror y hoy se han convertido en victimarios del pueblo Palestino.
    Gracias Olga

  2. Celia Marcos

    Sí , es curioso de lo del robo. Leí el diario que llevó el escritor sueco Menkell desde días antes de embarcarse hasta que finalizó todo. Cuenta cosas espeluznantes pero, y no lo tomen como una frivolidad,me impresionó que le hubieran robado los calcetines. Creo que también a él le parteció insólito. Sí, es lo de menos, de gente preparada para matar a nueve personas que no se les habían opuesto de manera violenta. ¿ Pero qué pasa en las mentes de personas que son capaces de hacer ésto? .Gracias por refrescarnos acontecimientos históricos que sirven para desmontar mentiras como que allí´-donde se decidió instalar el estado israelí- no había otros habitantes…Por cierto, alucinante el escrito de Bernard-Henry Levi en El País.¡ Y todavía más las explicaciones de la defensora del lector en la edición de ayer domingo! ¿ Qué tendrá que ver la libertad de expresión con lo que dice ese indocumentado, que asegura que no existe problema alimentario entre la población de Gaza?.

  3. Granaíno

    Querida Olga:

    Me extraña mucho que, con tu inteligencia y tus estudios, no hayas comprendido aún el por qué de una comisión israelí sobre el supuesto asalto a la flotilla y el supuesto asesinato de varios pacifistas (se cree que, en realidad, están vivos y se está utilizando su falsa muerte para acosar, una vez más, al Estado democrático de Israel). Pero, vamos a ver: ¿quién mejor que los propios israelís para saber qué pasó con la flotilla?¿no eran ellos los que estaban allí presentes? ¿no fueron ellos quienes dispararon primero y secuestraron después a todo el mundo? ¿no fueron ellos quienes robaron y se quedaron todas las cámaras, móviles y ordenadores que había a bordo? ¿quién, entonces, iba a tener más información de primera mano, eh, quién? Si es que no pensamos ¿quién más apropiado que el verdugo para contar cómo murió la víctima? Otra cosa, claro está, es en qué momento del psicoanálisis, aún no comenzado, llegará el ejército sionista a sentirse cómodo contándonos claramente qué pasó en tantas y tantas ocasiones. A Moratinos, por otra parte, como no le queda ya mucho más espacio internacional en el que hacer el ridículo, le diría que se volviera para su tierra, se reencontrara con su cultura ancestral y revisitara aquel viejo refrán español que dice (pensando, supongo, en las futuras Comisiones como la que nos ocupa) “Quien a si mismo se capa, buenos cojones se deja”.

  4. Paco Gonzalez

    Gracias Olga por lo que escribes y como lo escribes.
    Casi te había perdido la pista desde los trágicos dias de Irak, pero veo que sigues ahí, dandolo todo, dandonos todo.
    Un admirado saludo.

  5. Me sorprende como se siguen confundiendo los términos entre israelies y judios como si fuese toda una misma cosa, incluso como se generaliza, y mas puntualmente como vos olga generalizas a todo el pueblo israelí bajo las acciónes de los distintos gobiernos. Además es bastante discutible la información histórica que pones.., por lo menos citá fuentes.
    Me extendería mucho más, pero lamentablemente no puedo.., veo que tenés una intención de pensamiento crítico así que te invito a debatir ya sea conmigo o con vos misma estas cuestiones.

  6. Marce

    Quridisma Luna
    Interesante lo poco original de tu comentario pero no tanto como lo poco riguroso. Como muy bien decía Mario Muchnik en el diario Público el otro día,el tuyo es el principal argumento del Estado israelí desde hace decadas: criticar a Israel es criticar a los judios, al judiasmo y por ende antisemita. Pero te invito a debatir ideas y antes que eso a leerlas. En este articulo no se confunde Israeli con Judío, al inicio se dice “ataques terroristas judíos” pero querida Luna, es evidente que está hablando, entre otros, de los ataques previos a la existencia de Israel (dice de hecho ataques previos a la guerra o durante las primeras semanas de la misma) así que decir israelíes habría sido impreciso, porque Israel aún no existía como Estado y por otro lado esos grupos se autodenominaban “bandas judías” a ver si leemos historia un poquitin. Por lo demás ¿qué es inexacto? ¿Acaso Bernadotte no fue asesinado, acaso no hubo 1400 victimas en la operación plomo fundido, acaso no se atacó la sede de naciones Unidas en qaná etc? Te recomiendo que leas a los historiadores Benny Harris, israeli y sionista, Ilan Pappe,israeli de cultura judía, Michael Warschawski, israeli hijo del gran rabino de Estrasburgo, figura destacada de la resistencia contra el nazismo.

  7. RAVIN_

    Ya, osea que en la operación Muro de defensa en Jenin murieron 500 personas. Y los israelies “participaron” en la matanza de Sabra y Shatila. Un articulo lleno de mentiras y difamación en la peor tradición medieval de los Libelos de Sangre. Y luego se quejan de que los llaman antisemitas. Pues claro que lo sois. Estais presentando a todo un pueblo como bestias criminales sedientos de sangre.

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