El minotauro anda suelto

El porqué es lo que convierte al periodismo en un juego de adultos, y la única manera de explicar el porqué es mediante periodistas absoluta y enteramente  comprometidos con la cobertura de un asunto determinado o una institución.” David Simon, ex periodista y guionista de The Wire.

Decían los maestros periodistas que para ejercer este oficio se precisa empatía, capacidad de ponerse en la piel del otro, conocimiento de idiomas y culturas, viajar, especializarse y profundizar en los temas de actualidad, tener los ojos y oídos bien abiertos y estar en contacto con la calle, porque es en ella – y no en las redacciones- donde se producen las noticias y donde se puede palpar la realidad.

Pero en España parece que se ha optado por otro modelo de periodismo. Consiste en fichar a la entrada y la salida de las empresas y permanecer en ellas, en las redacciones – más que redacciones habría que llamarlas oficinas- nueve o diez horas seguidas con la mirada fija en el ordenador, viendo cómo caen, uno tras otro, los teletipos.

De ese modo los periodistas limitan su mirada: los que se encargan de la información internacional ven la actualidad a través de dos o tres grandes ojos, los de las dos o tres grandes agencias de noticias del mundo. Estas agencias suelen hacer un trabajo digno, pero su cobertura es insuficiente para narrar el mundo.

Es una situación un tanto orwelliana: los grandes medios de comunicación, conocidos como mass media, prescinden cada vez más de sus propios ojos y oídos, de su propia red de corresponsales o enviados especiales, y depositan toda la tarea periodística en las agencias de noticias.

Lo mismo ocurre con la información nacional: los periodistas suelen ver el país a través de las notas de prensa y comunicados de organismos oficiales -o de ruedas de prensa a veces sin derecho a preguntas- porque el modus operandi impuesto en las redacciones no les deja tiempo para indagar en otros temas.

Y así, la tarea de los periodistas de los mass media se ve reducida cada vez más al copy-paste: me llega el teletipo o el comunicado, lo copio, y poco más.

Sin duda alguna el medio de comunicación en el que más se produce este fenómeno es la televisión: un ciudadano enciende la tele, comienza a hacer zapping y comprueba que en todos los canales le cuentan las mismas noticias, con los mismos planos, las mismas imágenes, el mismo enfoque.

LAS REDACCIONES

Buena parte de las redacciones ya no son lugares de debate en los que la actualidad y la polémica hierven al vertiginoso ritmo de la curiosidad insaciable de los periodistas.

Ahora son espacios más bien silenciosos, en los que hay jefes que valoran cada vez menos la especialización y el conocimiento; en los que introducir gracietas en la narración de una noticia te da más puntos que tener una agenda cargada de contactos y de fuentes de información procedentes de todas las esferas políticas y sociales.

LOS JEFES

Muchos directivos de las empresas periodísticas no son periodistas, sino gerentes que buscan la obtención del máximo beneficio económico sin importarles en demasía la calidad de la información.

Tanto es así, que grandes empresas informativas se preocupan más que por informar, por aparentar que informan; procuran elaborar infoentretenimiento y huyen del periodismo que busca contestar a las grandes preguntas.

LAS CAUSAS

¿Por qué apuestan por pisotear el periodismo?

Recabar y elaborar información cuesta dinero, tiempo y esfuerzo; es mucho más barato limitarse a copiar lo que dicen las agencias de noticias, las instituciones políticas o económicas o los organismos oficiales.

Esta es la idea que prima en los grandes despachos de los medios de comunicación de masas, pero es más que cuestionable.

Cualquier empresario sabe que las apuestas por productos de calidad pueden generar beneficios a largo plazo; pero para eso se necesita paciencia y, en el caso de la información, cierto sentido de responsabilidad pública, algo de lo que carecen por completo estos gurús del no-periodismo.

EL PODER

Buena parte de los mass media centran la información en los poderosos para obtener influencia en las altas esferas: Abramos las páginas de un periódico y contemos cuántos representantes de la política e instituciones aparecen en las fotos. Serán la mayoría.

Y así los pobres, los desposeídos, los anónimos, la gente de la calle, contemplan a través de los medios cómo los integrantes del poder político, económico y financiero gozan de un altavoz diario del que ellos carecen.

Unos pueden permitirse diariamente moldear el lenguaje al servicio de sus intereses: tendrán espacio asegurado en los mass media, sus palabras serán repetidas una y otra vez en los medios audiovisuales.

Los otros no disponen casi nunca de un altavoz: al periodismo les resultan indiferentes.

Actualmente en este oficio se premia y se pone medallas al que frecuenta a los políticos, come con ellos, informa sobre lo que dicen, sobre si seguirán o no en la próxima legislatura, sobre si brillaron o no en su intervención en el Pleno del Congreso, sobre si mienten o no mienten, sobre sus promesas, sobre sus alianzas y rupturas.

Es una información sin duda necesaria, pero suele carecer de la profundidad requerida en los tiempos que corren.

El debate político actual es pobre y suele estar al servicio de los grandes poderes, no de los ciudadanos. Con frecuencia invisibiliza las realidades con la que cualquier buen historiador del futuro definiría la etapa de nuestro presente.

Por eso el espacio informativo que ocupan los representantes del poder político no suele dejar lugar para dar respuesta a las grandes preguntas que deberíamos estar contestando entre todos:

¿Quién está detrás del poder político?

¿Cómo es posible que en 2009, el año de mayor recesión económica en España, el sueldo medio de los consejeros ejecutivos y altos directivos de las empresas del Ibex 35 fuera de un millón de euros anuales?

¿Por qué los gobiernos han puesto tanto empeño en rescatar a las entidades financieras y no nos rescatan a los ciudadanos?

¿Qué ha ocurrido para que Europa se plantee mermar los derechos de los trabajadores e incluso retrasar la edad de jubilación, cuando solo hace diez años debatía reducir o no la jornada laboral a 35 horas semanales?

¿Por qué el hambre, la desnutrición o las desigualdades suelen ser consideradas tragedias naturales inevitables y nadie ha sido condenado por contribuir a su existencia?

¿Tendrán los gobernantes de los países desarrollados remordimientos nocturnos al recordar que con solo el uno por ciento del dinero destinado al rescate de las entidades bancarias en 2009 se habría podido garantizar el cumplimiento de los Objetivos del Milenio establecidos para erradicar la pobreza extrema en el mundo, tal y como ha denunciado la ONU?

¿El aumento de la desigualdad entre pobres y ricos es una tendencia al alza? Es decir, ¿se superará a peor el dato actual – ofrecido por Naciones Unidas- que indica que el 1% de la población mundial acapara el 35% de la riqueza del planeta, mientras que la mitad de la población mundial solo disfruta del 1% de la riqueza?

¿Cuáles son los nombres y apellidos de quienes ganan dinero especulando con el precio de los alimentos?

¿Cuánto dinero ganan nuestros gobiernos vendiendo armas a Estados que atacan población civil y ocupan ilegalmente territorios ajenos?

¿Por qué hay ejércitos de países desarrollados que matan a población civil en nombre de la lucha contra el terrorismo?

¿Para qué algunos países occidentales ocupan y atacan países en nombre de la democracia y la libertad?

¿Se mantendrá esta jerarquía que sitúa el dinero y el poder por encima de los seres humanos y de la Tierra?

¿Hasta dónde llegará este periodismo al servicio del poder o de los beneficios económicos, sumergido en un terrible síndrome de Estocolmo, secuestrado por sus peores enemigos?

La respuesta a esta última pregunta depende no solo de quienes llevan las riendas de los mass media, sino de todos los que ejercemos este oficio.

(Continuará…)

(37) Comentarios

  1. [...] This post was mentioned on Twitter by jose moreno, Confluencias. Confluencias said: Olga Rodríguez · OTRO PERIODISMO ES POSIBLE (I) http://bit.ly/eXEH4T [...]

  2. Gran post. El periodista que el ciudadano percibe no es precisamente una persona comprometida, dispuesta a destapar todo lo que falle en la economía, la política y la sociedad, sino que contempla a alguien que defiende a un sector económico, político y social y en ello le va el sueldo, el prestigio y el aplauso de los suyos y de su audiencia. Yo, como periodista, siento desánimo, pero sigo creyendo en el Periodismo mientras siga habiendo gente que escribe cosas como lo que acabo de leer, y que cree en el buen hacer y en el trabajo duro, un camino menos beneficioso -en lo económico-, más largo, pero más seguro y que te hace dormir mejor. Un abrazo.

  3. Gran post. Qué verdades se dicen en él, en especial en los apartados de Redacción y Jefes.

    Ahora bien, creo que el derrotismo se ha apoderado de los periodistas y se pliegan por sistema a los intereses empresariales, ya sean en puestos ‘de base’ como de gerencia’.

    Otro periodismo es posible, sin duda, pero cada uno tiene que luchar y moverse desde su puesto. No será fácil ni agradecido, pero es nuestro deber como informadores sociales buscar la excelencia en nuestra profesión por mucho interés en contra que exista.

  4. El periodismo se murió el día que los periodistas se compraron una casa, firmaron su hipoteca y empezaron a ver el mundo con miedo, con miedo a perder lo que creían tener. Los mismo le pasó a tantas y tantas profesiones en las que confiaban los desposeídos.

  5. [...] Otro periodismo es posible (I) [...]

  6. Felicidades por este estupendo artículo. Basta con abrir cualquier periódico de tirada nacional -sobre todo los fines de semana- para entender que el fútbol (entre otros temas) acapara una atención que anula cualquier posibilidad de contribuir al pensamiento crítico.

  7. pampa

    Olguita, como siempre plenamente identificado con tus palabras. Felicitaciones por decir las cosas por su nombre, como corresponde a una verdadera periodista.

  8. Fantásticas reflexiones, Olga. La última pregunta, la del periodismo al servicio del poder, se ve cada vez más clara con sólo fijarse en las noticias que ocupan portadas y las que no (lo poco y mal que se habla de la revueltas en el norte de África de estos días). Un abrazo,

  9. [...] poco tiempo, como reconoce Montagut, donde, en la actualidad, el periodismo está al servicio de empresas e ideologías que dan muy poco margen a la libertad. Algo que podemos cambiar los que escribamos el [...]

  10. Ana

    Completamente de acuerdo. A modo de anécdota, estando de becaria escuché a una jefa de sección de Internacional preguntando a una compañera si sabía lo que era el coltán (el mineral por el que el mundo entero permite que se sigan matando miles de personas en África Central). Lo peor es que nadie en la sección lo sabía y era un diario de tirada nacional. Partiendo de esto sólo decir que proponer temas era como una insolencia puesto que para eso estaban los teletipos. Una lástima porque todavía hay gente (y me incluyo) que creemos en los valores de esta profesión pero no nos quieren en las redacciones porque resultamos molestos.

    Un saludo

  11. Iñaki

    de acuerdo en todo, pero por defender al diablo diré que seguramente el periódico que investigaba, que promovía la actitud crítica NO vendía mas periódicos que el sometido al teletipo y al amarillismo. Que los medios son una herramienta para las sociedades está claro, pero seguro que han sido víctimas, como tantos otros, de una ciudadanía estupidizada que no ha sabido proteger y defender a los que hicieron bien el trabajo. :(

  12. evenflow

    EL artículo está bien, pero creo que hoy en día esto es casi un perogrullada que se podría extrapolar a casi cualquier otro sector laboral.

    Yo trabajo en el sector de las TICs, y este modus operandi es el día a día de la profesión. En ningún caso interesa el trabajo bien hecho, sino el trabajo más barato y rápido posible.

    Lo de “…cualquier empresario sabe que las apuestas por productos de calidad pueden generar beneficios a largo plazo…” me ha hecho esbozar una amarga sonrisa. Lo que los empresarios saben hoy en día es que cuanto más barato mejor, más beneficios que es lo único que cuenta. El interés por hacer productos de calidad es nulo, pues los beneficios obtenidos no les compensan.

    En el periodismo, como en cualquier otro ámbito, el beneficio de hacer un producto de calidad, ni siquiera a largo plazo compensa los beneficios de un producto barato.

    La competencia entre las empresas actuales no es en pos de ofrecer el mejor producto, sino en generar el que proporcione mayores beneficios… Y así nos va…

    Sorry por la chapa.

  13. hal027

    Saludos, afortunadamente estas cuerdas y sensatas reflexiones se encuentran ya con demasiada frecuencia en algunos medios cuerdos y sensatos que aunque minoritarios, destacan entre el ruido de fondo comunicativo formado por la trascendentalizacion de la estupidez supina, o la mediacion controladora.
    Pero desgraciadamente, las mismas reflexiones no calan con la profundidad necesaria para provocar una reaccion en los individuos. El inmovilismo de las masas es realmente preocupante, los pasos de “muestra” y “reflexion” acerca de los hechos mas injustos, deplorables o vergonzosos que acontecen en la sociedad actual se han dado, ahora solo es preciso la “actuacion”, pero esa no llega.
    El ejemplo de Wikileaks es el mas evidente, en el que ponen delante de los ojos de todo el mundo la insultante forma de actuaccion de nuestros gobernantes, de multinacionales, etc…Las reflexiones estan mas que hechas, y un minimo de sinapsis neuronal lleva a las logicas reflexiones propias. Tan solo queda la actuacion, pero….no cambia absolutamente nada.
    ¿Como se ha llegado a insensibilizar tanto al hombre social actual, como para no actuar cuando ve que el mismo banco que ha estado rescatando con su trabajo, esfuerzo y dinero, le esta embargando la casa y dejando a su familia en la calle con la complicidad de sus gobernantes?. Ejemplos de impunidad, todos conocemos, este solo es uno.
    Pan y circo, 2000 años y la formula funciona.

  14. Marco Flores

    Estupendo Olga. Claro que es posible. Empecemos por la denuncia de ese periodismo duro mercantil.

  15. Marta G. Terán

    Felicidades pro este estupendo artículo, estoy deseando leer la segunda parte. A ver si dándonos cuenta de cómo está ahora el mundo de la comunicación empezamos a cambiar los patrones. Desde Periodismo Humano habéis demostrado que otra forma de informar es posible, sigan así.
    Muchas gracias

  16. Irene de la Casa

    Otro periodismo es posible, sí, pero para que así sea, los periodistas deberíamos movilizarnos y hay muchos que a pesar de haber perdido sus trabajos no están por la labor. Hace alrededor de un año se convocó en Madrid una manifestación para dignificar la profesión y había solo unas treinta personas.
    Es muy triste que la situación esté así, pero ¿Qué están haciendo muchos periodistas por cambiarla?

  17. Siendo niña casi, en unas pruebas de acceso a puericultura me hicieron escribir sobre el Hambre en el mundo. No pase el examen. Una nota decía, “estudie periodismo”. Pero tome el camino a un barrio de chabolismo donde no entraba ni la policía. Después de meses de ir al lavadero y ayudar a las mujeres entre en el poblado. Años de inmensos esfuerzos por crear estructuras humanas, escuela, guardería, grupo de voluntariado. Frutos de incalculable valor como cantautora por los barrios de las ciudades.
    Hay tantas y tantas formas de hacer valer lo que vivimos con los otros, con los que nadie vive ni canta.
    Hoy que tengo mas años y sentido, puedo realizar lo de “sea un poco periodista”.
    Trabajen y luego escriban. Sin temor, no hay mayor riqueza que vivir la noticia callada.

  18. Marina

    Totalmente de acuerdo con lo que has dicho, la descripción que has hecho de los mass media es, sin duda, la acertada, y lo digo desde dentro. Sólo una objeción, dices que la epidemia del ‘copy paste’ se nota sobretodo en la TV. No estoy de acuerdo, creo que donde es más evidente es en internet (donde trabajo), haz la prueba, busca una noticia de agencias en google, verás que se publica igualita en El Pais (menos), El Mundo, La Vanguardia… Tratamos que nuestro trabajo sea lo más digno posible, por amor propio y por sentido de la responsabilidad social, pero, sinceramente, a veces siento que trabajo en una cadena de montaje.

    El problema? El culto a la inmediatez ( que creo que, al menos en internet, es muy importante) y la falta de inversión en personal (no digamos en sueldo). Las redacciones se quedan sin gente, que a duras penas dan abasto.

  19. eml

    Y para rizar el rizo, el ministro dice
    “y si me pregunta…..” “yo respondería …”
    “y si me pregunta…..” “yo respondería …”
    “y si me pregunta…..” “yo respondería …”
    “y si me pregunta…..” “yo respondería …”

    si ni fuera tan serio el tema, me reiría recordando mi adolescencia.

  20. PilarMC

    ¡Brutal! Espero con ansias la continuación y propongo a su autora un artículo-respuesta a cada una de sus pertinentes preguntas.

  21. Mario

    El artículo explicita con palabras algo que es sabido por todos en el ámbito profesional. Hay pocas muestras de otro estilo de periodismo que no sea el de “corta y pega” y el de “barretada” (en catalán, quitarse el sombrero en señal de resp …eto a la autoridad, tal como se hacía antaño) a los poderes políticos, económicos, empresariales… Recordemos que son los propios periodistas muchas veces quienes están al frente de los gabinetes de comunicación que generan estrategias para cómo engatusar a los “mass media” y que, inclusive, se hacen cursos de información corporativa, gestión de crisis, etc. donde se explican esas técnicas de engatusamiento y doma en los propios colegios de periodistas. Además, en la sociedad del primer mundo, donde viven los grandes medios de comunicación, cada vez hay menos espíritu crítico y menos ganas de hacer otras cosas que no sean procurarse entretenimiento, tiempo de asueto, dinero para gastar y llevar una vida lo más regalada posible. ¿Qué tipo de programación triunfa en la TV? ¿Qué tipo de contenidos informativos interesan? Ahí está la desaparición de CNN+ y su sustituciópn por 24 horas de conexión con la casa del Gran Hermano de la temporada actual y que resulta que convoca a la misma cantidad de audiencia, solo que con un gasto muy inferior para la cadena. En las manos de todos, profesionales y no profesionales, ciudadanos en general, está el exigir la existencia de cadenas públicas que sean garantes de una información libre de ataduras políticas, empresariales y económicas. ¿Utopía pura y dura? Puede, pero habrá que intentarlo.

  22. Sarah

    La clave de este problema no es que al PERIODISMO, como esencia, le resulte indiferente lo que pasa en el mundo, porque sería contradecir las reglas básicas de esta profesión. El tema está en qué está ocurriendo con nosotros, con los profesionales que ejercemos este oficio. Sabemos perfectamente que todo esto está ocurriendo y sin embargo no tomamos cartas en el asunto. Muy de vez en cuando leemos artículos de este tipo…
    Sin embargo hay que dar gracias a la aparición de este nuevo medio y soporte, Internet, que está revolucionando y consolidando de nuevo los pilares de esa esencia y placer de informar que se ha perdido.

  23. Estoy muy de acuerdo en general con el artículo. Los medios nos condenan a permanecer en las redacciones, pendientes de los comunicados, y se hace periodismo telefónico de baja estofa, o somos meros correveidiles. Muchas veces. Hay que elevar la apuesta, nos hacemos periodistas por vocación y esto… esto no es periodismo.

    En cuanto a las agencias, como agenciero que soy, hay de todo, bueno y malo. Pero sin nosotros, la mitad de los corresponsales en el extranjero no tendrían qué copiar. A ver quien es el guapo que confirma con fuentes oficiales -y no diarios locales- un domingo a la hora de la siesta nosecuantos muertos en un tiroteo entre narcos en una zona perdida. Pues los que escribimos los “teletipos” (un nombre horrible, por cierto, hacemos noticias).

    Un saludo a todos, busquemos formas de cambiar el panorama.

  24. Lo suscribo todo al 100%. Es la triste y cruda realidad, al hablar tanto del periodismo y las redacciones como de cualquier otra profesión y empresa. Vivimos en un mundo absurdo y alienado, menos mal que algunos pensamos que otro periodismo (y otro mundo) es posible!!!

    Gracias y salu2

  25. Cuando empecé a ejercer este oficio, hará ya una veintena de años, los periodistas eran profesionales maduros, con amplios conocimientos de las materias que se trataban, habituados más a preguntar ‘por qué’ que a lanzar inquisiciones previsibles cuya respuesta había de ser un “sí” o “no” que invariablemente no llegaría a pronunciarse. Hoy las entrevistas y las ruedas de prensa -otro mal incurable del que se nutren las redacciones- son ballets o juegos de esgrima hueros, en los que las puntas del estoque son romas y se advierten incapaces de penetrar el más bobo de los discursos.

    Curiosamente, pocos de los directivos de Esade que presiden nuestras empresas se han planteado que volver a practicar el periodismo -y promocionar el análisis más que la opinión graciosa o mordaz- podría ser una saludable manera de vender diarios, antes que usarlos como excusa para cuadrar temporalmente unas cifras mediante promociones absurdas: el negocio, para los destructores de empresas, consiste en aparentar buenos resultados con los que luego vendr el chiringuito a un nuevo incauto que seguirá menguando plantillas y destrozando contenidos antes de revender la empresa al nuevo incauto que acabará por cerrar la barrera (tras pedir una quita en la deuda del 1000/100).

    Al ciudadano no le damos información alguna. ¿Por qué iba a querer gastarse algo más de un euro en leer un papel incapaz de explicarle nada de cuanto ocurre a su alrededor?

  26. estudiante periodismo

    Gracias por este artículo, somo muchos los estudiantes que estamos acabando y vemos nuestro futuro tan negro( y no solo por la precariedad laboral, sino por la oferta que existe), que se nos olvida porque amamos esta profesión, con artículos como este nos vuelves a enseñar que podemos cambiar las cosas. Gracias, de verdad.

  27. Isabel

    Me ha encantado el artículo, de hecho, creo que en él se refleja a la perfección la situación de la profesión en estos momentos. Ahora cabe plantearse otra cuestión y es que, en muchos casos, los periodistas hacemos labores de meros oficinistas debido a la precariedad laboral que padecemos. Somos licenciados que cobramos 1.000 euros mensuales y que tenemos que hacer páginas como churros. No hay tiempo para la reflexión, ni para el análisis, para hacer ese periodismo de calle que todos soñamos algún día. El resultado no es otro que la muerte lenta de la vocación periodística, quizás porque quienes dirigen el negocio, no son periodistas.

  28. Juan Randol

    El problema es que los medios, (las empresas), buscan la rentabilidad a corto plazo como sea. Las medidas de audiencia en TV, minuto a minuto, demuestran a corto, que sube la audiencia con lo banal, lo escandaloso, lo divertido, lo sexi….. Asi que los ejecutivos promocionan todo lo que sea leve, banal, y un poco tonto. La informacion seria no “vende”, segun ellos. Lo que pasa es que LO SERIO NO ES LO CONTRARIO DE LO DIVERTIDO. El público se acostumbra a lo banal, (nada tengo en contra de ello), siempre y cuando no mate, no acabe con lo real, con la informacion contrastada, comprometida, autentica. Lo malo es que ciertamente está amenazándola. Solo hay una solucion: salir del corto plazo, buscar un periodismo que mida sus resultados no “cada minuto”, o cada ejemplar, sino por resultados continuados en un periodo de tiempo suficiente. El público no es tonto, como piensan algunos, y sabe apreciar lo bueno, si lo bueno se le ofrece con continuidad y rigor. Pero para hacerlo hacen falta empresarios y directivos con vision de futuro y capacidad de riesgo, y en esta España de “pelotazos”, dudo que los haya. Por lo demás muy bueno el post. Hace falta hablar de esto con frrecuencia para estar vivos. Enhorabuena.

  29. Gloria

    Tenemos el mismo problema en todos los ámbitos, por eso, desde todos los ámbitos debemos “ser” periodistas de nuestros ámbitos e informar sin timidices, sabiendo que por el momento en la red nos encontramos los ciudadanos que demandamos como se hacía antiguamente en algunos medios la contextualización de cualquier noticia. Que creo es lo más importante ante la cantidad de acontecimientos que ocurren y que están relacionados. Nos vemos en los medios como éste. Lo de “ser” periodistas espero que se entienda en su justo término. Yo trabajo de profe y acudo aquí para encontrar información de la que carezco.Y aprender, por supuesto. Gracias por este espacio de encuentro e información.

  30. [...] (Viene de Otro periodismo es posible (I)) [...]

  31. [...] recomendamos que leáis la excelente reflexión de Olga Rodríguez ( en dos episodios, I y II) sobre lo que significa ejercer el periodismo en las redacciones deshumanizadas, abaratadas e [...]

  32. [...] Dos interesantes artículos de Olga Rodriguez en Periodismo Humano (I y II) acerca del otro periodismo [...]

  33. [...] Olga Rodríguez: Otro periodismo es posible. Análisis descarnado de la situación. -Sol TV retransmite en directo la acampada de la Puerta del [...]

  34. [...] El periodismo cuenta la realidad, o debería contarla. No sólo la realidad institucional, debería contar la realidad de todos y contar la realidad es una forma de denunciar lo que ocurre y evidentemente si no estamos bien informados somos más fácilmente manipulables y hay una sobreinformación. Los medios de comunicación tradicionales abusan más de ofrecer un altavoz a los de siempre, a los que gozan de un altavoz diario para decir palabras huecas, vacías o incluso mentiras. [...]

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