El minotauro anda suelto

Trabajadores de empresas estatales de gas y petróleo, en huelga. 13 febrero 2011. (Hossam El-Hamalawy)

Desde la caída de Mubarak el pasado viernes hasta hoy miles de empleados públicos -transportistas, empleados de compañías petroleras, de fábricas textiles y de armas, médicos, abogados, periodistas, artistas, profesores universitarios, ferroviarios, incluso policías- están secundando huelgas y protestas en diversos puntos de Egipto.

Piden mejoras laborales, una vida y salarios dignos y atacan la corrupción existente tanto en la dirección de las empresas como en los sindicatos oficiales.

El movimiento 25 de enero, impulsor de la revolución, integrado por grupos que llevan años organizando protestas prohibidas y al mismo tiempo por ciudadanos que por primera vez participaban de forma activa contra el régimen, ha redactado una serie de demandas para el consejo militar que ostenta el poder:

1.- La salida del poder de todos los elementos del régimen y sus símbolos

2.-La creación de una Asamblea Popular y de consejos locales

3.-La formación de un gobierno civil de transición hasta la celebración de elecciones, la creación de un comité  para el desarrollo de una Constitución que garantice las libertades políticas y sindicatos independientes en base a los principios de justicia social y desarrollo económico

4.- La cancelación de la Ley de Emergencia y del resto de leyes que restringen las libertades;

5.-La aprobación de partidos políticos y asociaciones sin restricciones

6.-El fin del estado policial y la puesta en libertad inmediata de todos los prisioneros políticos.

De momento los militares solo se han comprometido a cumplir una de estas peticiones: la creación de un comité para determinar en los próximos días las reformas constitucionales.

EL PRÓLOGO DE LA REVOLUCIÓN

La revolución egipcia no ha surgido por generación espontánea.

La reacción a la II Intifada primero y el no a la guerra contra Irak después marcaron un punto de partida y sirvieron para crear una red social movilizada en Egipto que se consolidó con la creación en 2004 del movimiento Kefaya y el inicio de las protestas y huelgas organizadas por los obreros del sector estatal.

Protesta de los trabajadores de Mahalla, 2008.

El epicentro de las movilizaciones fue la fábrica textil Misr Hilados y Tejidos de Mahalla, con 27.000 empleados. Allí los trabajadores -hombres y mujeres- protagonizaron importantes huelgas desde el año 2006. Muchos fueron arrestados y sufrieron torturas, pero no por ello abandonaron su lucha.

En 2008 el precio del pan en Egipto aumentó un 50%, a causa, entre razones, de la especulación financiera mundial. La gente tenía hambre, literalmente.

Mujeres protestando en Mahalla contra la subida del precio del pan. 2008

Estuve en aquella época trabajando en El Cairo: en cada calle, en cada barrio, se formaban largas colas de personas desesperadas por obtener una ración de pan subvencionado.

Las aglomeraciones y disputas provocaron 15 muertos en tan solo dos semanas y fueron titulares en la prensa internacional.

En medio de aquél clima de necesidad y tensión los obreros de algunas fábricas estatales y diversos movimientos sociales decidieron redoblar sus protestas.

Se registraron manifestaciones espontáneas en diversos puntos del país y se convocó una nueva huelga general para el 6 de abril, la fecha que iba a dar nombre al movimiento 6 de abril, fundado por líderes de Kefaya e impulsor de las protestas actuales.

Mahalla fue de nuevo protagonista aquél 6 de abril de 2008. La huelga tuvo un importante seguimiento. Cientos de activistas fueron encarcelados y algunos sufrieron torturas, como el periodista Kareem El-Beherey.

Kareem El-Beherey

La repercusión de la huelga fue tal, que la embajada estadounidense en Egipto redactó un informe -publicado hace unos días por wikileaks- titulado: “Revueltas en Mahalla, ¿incidente aislado o punta del iceberg?”

PUNTA DEL ICEBERG

En ese informe se lee:

Lo ocurrido en Mahalla es significativo (…) Ha irrumpido una nueva fuerza orgánica de oposición que desafía etiquetas políticas y aparentemente no está relacionada con los Hermanos Musulmanes. Esto puede forzar al Gobierno a cambiar su guión.”

Más adelante señala:

Otro resultado de Mahalla es que Mubarak podrá resistirse con más fuerza a las reformas económicas y políticas. (…) Estamos oyendo que el aumento de los precios ha fortalecido las posiciones del gabinete de ministros, que se resiste a privatizar y a realizar otros esfuerzos dirigidos a la liberalización económica.”

A tenor de estas palabras, se deduce que Washington conocía el mensaje de los trabajadores egipcios.

Aunque en público esgrimía la amenaza del islamismo para justificar su realpolitik, en privado era consciente de que el orden establecido que tanto defendía podía verse amenazado por los pobres, las víctimas de políticas capitalistas voraces y los jóvenes hartos de la injerencia extranjera y la corrupción.

El cable muestra cómo existía en la diplomacia estadounidense preocupación ante la posibilidad de que las protestas pusieran freno al modelo neoliberal que Washington -junto con el FMI y el Banco mundial- fomentaba en Egipto.

Mahalla fue la punta del iceberg. Lo que allí comenzó se extendió a otros sectores.

Estudiantes, médicos, abogados y obreros de otras fábricas protagonizaron manifestaciones y huelgas en contra de la corrupción, la impunidad policial, las privatizaciones de industrias estatales, las políticas económicas neoliberales de Mubarak y la complicidad de El Cairo con Tel Aviv.

Mujeres egipcias en la plaza Tahrir, febrero 2011. (AP/Emilio Morenatti)

Y así llegamos a la revolución actual.

Estados Unidos aporta anualmente 1.500 millones de dólares de ayuda a las Fuerzas Armadas egipcias.

Mientras este apoyo continúe, ¿estarán dispuestos los militares egipcios a dar la espalda al modelo económico ultracapitalista exigido por los organismos internacionales?

¿Se verán satisfechas las demandas de quienes han protagonizado la revolución egipcia? Son preguntas que muchos activistas se formulan a puerta cerrada estos días.

El consejo supremo militar está pidiendo a los egipcios que regresen a sus trabajos para “volver a la estabilidad” e impedir pérdidas económicas mayores.

Esta petición contrasta con la postura del Movimiento 25 de enero, que ha presentado sus demandas bajo el título: “La revolución continúa hasta que alcancemos nuestros objetivos”. Ya hay convocadas nuevas protestas para este viernes.

Puede que para algunos la revolución haya terminado, pero no ha hecho más que empezar para los trabajadores que llevan años reivindicando sueldos dignos y derechos laborales en un país en el que el 40% de la población vive con menos de un euro al día.

(15) Comentarios

  1. [...] El movimiento 25 de enero, impulsor de la revolución, integrado por grupos que llevan años organizando protestas prohibidas y al mismo tiempo por ciudadanos que por primera vez participaban de forma activa contra el régimen, ha redactado una serie de demandas para el consejo militar que ostenta el poder:  SIGUE LEYENDO [...]

  2. [...] La segunda fase de la revolución egipcia Olga Rodríguez La revolución en Egipto ha terminado para unos, pero no ha hecho más que empezar para otros. Miles de trabajadores están secundando huelgas y protestas [...] [...]

  3. hernan

    es harto sugestivo que los planteos del movimento 25 de enero no tienen ningun punto contra el sometimiento politico militar financiero del regimen hacia EEUU, y mucho menos plantean la nacionalizacion de la banca, del comercio exterior y la ruptura del acuerdo con el Etado Terrorista de Israel.
    reforma no es revolucion y revolucion , en los terminos de la lucha de clases tiene como factor principal la independencia politica de los trabajadores respecto a cualquier variante de las clases explotdoras

  4. marcelino dearce

    Maravillosos articulo, en la linea de los anteriores y bastante a contracorriente de la mayoría de las informaciones aparecidas en los mass media que tratan de hacernos creer que la única organización existente era Facebook. Usted nos viene hablando de luchas obreras organizadas desde hace años, con distintos matices y contradicciones internas, nos viene hablando de la pertenencia de los Hermanos Musulmanos a sectores de clase media o media alta un tanto desvinculados de los problemas sociales de los más pobres en un pais con un 40% de pobres de solemnidad. De la rección que la injerencia americana provoca en la gente. gracias por una información tan ajustada.

  5. Mateo Verrilli

    Gracias Olga por otro articulo muy informativo que va más allá y más profundo que los informes superficiales de los grandes medios de comunicación. La historia que cuentas del movimiento obrero y social que ya lleva años de movilización es una que no conocía muy bien… Más prueba de que esta revolución no es simplemente una manifestación caótica pero un movimiento social con metas especificas y concretas, basadas en los derechos humanos y obreros..dignidad.. igualdad.. justicia.. y me alegra que las manifestaciónes seguirán hasta que pare la explotación del pueblo Egipto… sea por la oligarquía Egipto o la de afuera.. que es lo mismo.. Abrazo.. Mateo

  6. Siempre hay un hueco en las desinformaciones que sufrimos. Gracias por formarnos en nuevas claves.
    Serán para siempre inolvidables los momentos vividos de estos días, todo un ejemplo de organización ciudadana.

  7. Ángel y Yo

    Magnífico. Lo comparto con su permiso.

  8. Paco Audije

    Magnífico artículo, donde no hay “heroes”, ni “magia”, ni estupideces sobre las “maravillas que ha hecho Facebook”. Las causas sociales y prolongadas de una revuelta contra un régimen militarizado y corrupto. Periodismo de verdad.

  9. Raúl

    Magnífico artículo!
    Lástima que estos análisis no llegen a los medios mayoritarios. Me temo que en las próximas semanas no habrá enviados especiales en Egipto ni una cobertura decente, cuando es ahora precisamente cuando se puede fraguar el cambio.

  10. Celia

    Sí, Olga, una vez más, clarificando. Y yo también he percibido claramente el énfasis que se ha dado a las redes y lo poco que se ha destacado que lo que se ganó se consiguió porque la gente salió a la calle¡¡¡cargada de razones!!!!!. Y claro, como dice Raúl,en unos días los medios, al menos los españoles “se ausentarán”. Bueno, en realidad, ya lo han hecho muchos. AQUI O HAY ESPECTACULO O PARECE QUE INFORMAR, INFORMAR, NO CUNDE.

  11. 'wert

    asdf

  12. [...] eso, y a pesar de la prohibición de las protestas, desde hace ya algunos años se han sucedido las manifestaciones y huelgas de los trabajadores en las calles y en las fábricas, en demanda de salarios dignos, derechos [...]

  13. [...] eso, y a pesar de la prohibición de las protestas, desde hace ya algunos años se han sucedido las manifestaciones y huelgas de los trabajadores en las calles y en las fábricas, en demanda de salarios dignos, derechos [...]

  14. [...] eso, y a pesar de la prohibición de las protestas, desde hace ya algunos años se han sucedido las manifestaciones y huelgas de los trabajadores en las calles y en las fábricas, en demanda de salarios dignos, derechos [...]

  15. [...] the reason why, in spite of the ban on protests, there have been for some years constant workers’ strikes and demonstrations on the streets and factories, demanding decent wages and greater distribution of wealth. But none [...]

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