El minotauro anda suelto

Si el cambio real traspasa fronteras, todo será más fácil”

“Buscamos una representación real e igualdad social”

“Hay que limpiar cada institución para quitar a los mini Mubarak”

“Noto más acoso en la calle, por culpa de la contrarrevolución”.

Gigi Ibrahim (@Gsquare86) ha sido una de las caras más conocidas de la revolución en Egipto.

Involucrada en el activismo desde el año 2009, participó en la génesis del proceso que terminó derrocando a Mubarak.

Conoce al detalle cómo se organizó y fraguó el levantamiento porque fue una de sus protagonistas desde sus inicios.

Estuvo presente en todos los comités de organización. Narra con auténtica pasión los retos a los que se enfrentaban y las discusiones y debates que éstos generaban a diario.

Debido a su perfecto inglés- vivió varios años en Estados Unidos- fue portavoz habitual de los manifestantes en medios como la BBC, The New York Times o Al Jazeera English.

Gigi Ibrahim en una cafetería del centro de El Cairo, junio 2011. (Olga Rodríguez)

Antes de comenzar la entrevista, (realizada en El Cairo en dos días diferentes) Gigi señala:

“Observamos con atención e interés los movimientos de protestas en España y Grecia; si las protestas y el cambio real se producen a nivel global, si traspasa fronteras, todo será más fácil para Túnez y Egipto. Así que desde aquí enviamos todo nuestro apoyo al 15m”.

Periodismo Humano: ¿Cuáles son los principales obstáculos en esta nueva fase de la llamada revolución egipcia?

Gigi Ibrahim: No son pocos. Yo nunca confié en el Ejército, porque siempre fue gran aliado del régimen. Lamentablemente acerté. Desde la caída de Mubarak se han registrado varios ataques violentos contra manifestantes en los que ha llegado a haber víctimas mortales y decenas de heridos, miles de detenciones arbitrarias, juicios militares a civiles inocentes e incluso casos de tortura y maltrato. Somos conscientes de que esto es algo de largo recorrido.

Buscamos que haya una representación real, que la gente esté representada de verdad,  y un gobierno que trabaje por la igualdad social. De momento tenemos que limpiar cada institución, cada universidad, cada empresa, para quitar a los mini Mubarak que gobiernan en ellas.

La corrupción está en todas partes y es muy difícil desmantelarla. Ahora los trabajadores de los principales sectores se están organizando en sindicatos independientes que están a su vez coordinados con los comités populares. Y nosotros continuamos con las protestas.

Es difícil lograr que la gente se dé cuenta de qué le perjudica y beneficia realmente, de cómo abusan de nosotros, pero una vez que la población toma conciencia, todo estalla. Es lo que pasó en Egipto.

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(Vídeo: Gigi y otros activistas el pasado 6 de junio, protestan contra la represión y rinden homenaje a Khaled Said, asesinado hace un año por la policía. Ministerio del Interior de El Cairo).

PH: A raíz del episodio de los “tests de virginidad” realizados a varias manifestantes, en Europa se ha extendido la creencia de que la situación de la mujer en Egipto ha empeorado tras la llamada revolución, ¿cuál es tu opinión?

Durante los 18 días de las protestas en Tahrir las mujeres fuimos protagonistas indiscutibles, mano a mano con los hombres. Fuimos tratadas con respeto, escuchadas, seguidas. Tras ello muchas seguimos participando. Pero episodios como el ocurrido el 9 de marzo, cuando el Ejército detuvo a manifestantes, golpeó a algunos y sometió a varias mujeres a humillaciones y a “tests de virginidad” sin su consentimiento, han empeorado mucho la situación.

Yo ahora noto más acoso en la calle. Y es un sentimiento generalizado entre las mujeres. Hace poco un tipo me llamó de todo porque iba sola a las once y media de la noche por la calle. ¿Por qué ocurre esto? Quizá porque temen que realmente estemos más cerca de liberarnos. No lo sé. Yo me considero feminista y te digo una cosa:  la revolución no es la culpable. El problema es que hay una contrarevolución, hay represión, y esto perjudica a las mujeres.

Gigi Ibrahim, a la derecha, en la portada de la revista Time tras la caída de Mubarak

GÉNESIS DE UNA “REVOLUCIÓN”

PH:¿Cómo fue la génesis de ese estallido de las protestas?

Llevaba tiempo fraguándose. No habría podido surgir sin las redes y movimientos sociales que empezaron a actuar a partir de 2005 en contra de las desigualdades económicas y sociales, en demanda de salarios dignos, y por supuesto también en contra de la represión.

2008, con el brutal incremento de los precios de los alimentos, fue un año de huelgas y protestas.

2010 también, yo fui a decenas de manifestaciones: El 6 de abril, el 1 de mayo, el día de la Nakba, el día en que fue atacada por Israel la flotilla de la Libertad, el día en que se descubrió el asesinato de Khaled Said, y así hasta enero de 2011, cuando estalla la revolución en Túnez.

Entonces diversos movimientos convocamos una protesta para el 25 de febrero.

Participé en diversas reuniones de coordinación. Allí estaba el movimiento 6 de abril, los Jóvenes por la Justicia y la Libertad, los socialistas, etc. También acudí a reuniones de cristianos coptos, de trabajadores de fábricas… Habíamos organizado otras protestas en el pasado, no éramos conscientes de hasta qué punto ésta iba a ser diferente.

Debatimos durante días. Discutíamos la hora, el lugar, las demandas, todo. Alguien propuso que se organizaran varias marchas desde diferentes barrios de la ciudad y que todas confluyeran en un punto, y votamos que sí. Alguien propuso que ese punto fuera Tahrir, así se acordó y así lo difundimos por la Red.

Nos dividimos en grupos para trabajar en los barrios y repartir en ellos octavillas, pegar carteles, hablar con la gente, porque sabíamos que en las áreas pobres o humildes no se usa facebook ni twitter. Ese trabajo fue clave. Algunos compañeros fueron arrestados mientras realizaban esa labor en los barrios.

Llegó el día 25 de enero. Las marchas partieron de barrios pobres como Shubra e Imbaba pero también de áreas de clase media, como Mohandisin o Giza.

Eran grupos de 50 o 100 personas que al llegar a otra zona se juntaban con otros grupos.

Muchos fueron detenidos o simplemente interceptados y obligados a regresar, así que algunos fuimos a Tahrir individualmente. Cuando llegué a la plaza no me lo podía creer.

Estaba llena de gas lacrimógeno lanzado por las fuerzas armadas, pero allí había miles y miles de personas, era hermoso.

El modelo de protesta desde los barrios al centro había funcionado.

Alrededores de Tahrir, primeros días de las revueltas. Enero 2011. (Gigi Ibrahim)

Ya al atardecer nos reunimos los activistas y dijimos: “Oh, esto es alucinante, la gente está coreando eslóganes que exigen el fin de Mubarak!”.

La gente coreaba: Que el régimen caiga como en Túnez!!!. Y nosotros, ninguno de los movimientos organizadores, habíamos incluido esa demanda. Lo más que pedíamos era que se estableciera un sueldo mínimo digno, que se levantara la ley de emergencia, cosas así. Y de repente teníamos ante nuestros ojos a miles y miles pidiendo el fin del régimen.

“No podemos permitir que se vayan”, dijimos, “tenemos que conseguir comida y mantas para toda esta gente”. Hicimos una colecta entre varios para comprar lo necesario y acordamos escribir un comunicado.

Alguno de los activistas mayores pedían que no nos emocionáramos pidiendo la caída del régimen, que quizá era apuntar demasiado alto, pero concluimos que no podíamos pedir menos de lo que demandaba la gente. Estábamos nerviosos, histéricos, pletóricos. Dos chicos y yo fuimos a mecanografiar el comunicado y a hacer fotocopias. Usamos todos los folios que conseguimos, unos 5.000, los cortamos por la mitad para aprovechar papel.

Decidimos no poner el nombre de ningún movimiento. Simplemente firmamos como “La gente de Tahrir”. Y ya en Tahrir, uno por uno, los repartimos entre los manifestantes. Al momento los eslóganes que habíamos escrito en aquellas octavillas empezaron a ser coreados por miles de personas a la vez.

Y cientos los escribieron en carteles, en cartones, en lo que encontraban. Abajo Mubarak, Abajo el régimen, Dignidad, libertad, etc.

Ya de noche la policía empezó a disparar, dispersaron la protesta, pero la gente se reagrupaba en las calles adyacentes y seguía gritando. A mí esa noche me hirieron con una pelota de goma.

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(Vídeo: Gigi Ibrahim entrevistada por The New York Times a través de skype el 27 de enero, dos días después del inicio de las revueltas).

P.H: Aquél 25 de enero era martes. Tras ello llegó el viernes 28, un día crucial.

Sí. Ese día ya habían tumbado Internet. Terminó el rezo en las mezquitas y empezó la protesta.

Masas de miles de personas salían de no sabías dónde, había gente tan lejos como mi vista podía alcanzar, miles y miles y miles, y empecé a llorar de emoción. Empezamos a ser atacados por el camino. Nos disparaban, la gente se cubría, los heridos pasaban atrás y llegaban refuerzos que se colocaban en primera línea.

Empezó a llegar la gente de los barrios de Imbaba, de Giza…. Era lo más heterogéneo que he visto nunca.

Si hubiéramos previsto todo más, ése habría sido el momento de intentar entrar en el edificio de la televisión estatal para declarar nuestro derecho a tomar la calle, y todo habría acabado. Mubarak se habría ido antes y habríamos tenido un líder de la revolución, quien quiera que hubiera tomado el control. Pero no lo vimos venir, ni siquiera quienes organizamos todo. Nadie podía imaginarlo.

Después Tahrir se vació bastante, porque los matones, la policía secreta, fueron enviados a los barrios y la gente fue a defender sus barrios.

PH: Y el dos de febrero llegó el ya conocido como día de los camellos…

Cuando vimos a lo lejos llegar a todos esos matones montados en caballos y camellos, como si fuera una peli surrealista, pensé que era el final, que nos iban a matar a todos.

Pero los manifestantes empezaron a instalar barricadas, a romper el pavimento para tener piedras para lanzar. Se convirtió en una zona de batalla. Cada vez que arrestábamos a uno encontrábamos en su cartera un carné de la policía estatal o del partido del régimen, eran agentes pagados. A los que apresábamos los metíamos en el metro, para evitar linchamientos.

Logramos liberar la plaza Talat Harb (cerca de Tahrir) y lo celebramos. Aquella noche hubo una gran batalla en torno al museo, con uso de cócteles molotov arrojados desde los edificios, todos tenían heridas, en los ojos, en la cabeza, y nadie podía ser trasladado en ambulancias a hospitales, así que llegaron médicos… Ganó la solidaridad.

Los días siguientes se pasearon por Tahrir muchos curiosos que iban a vernos, querían saber quiénes éramos. Al Jazeera fue cerrada, algunos periodistas arrestados. Necesitábamos un golpe final.

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(Vídeo: Gigi Ibrahim en la BBC un día antes de la caída de Mubarak, 10 de febrero)

PH: ¿Y cuál fue ese golpe final?

Las huelgas de los trabajadores que, como en tantas otras ocasiones anteriores, decidieron hacerse oír. La situación se estaba desinflando, abrieron los bancos, la gente empezó a ir a trabajar, estábamos empezando a perder fuelle.

Y entonces llegó el impulso final, la clave: los obreros iban a sus lugares de trabajo, pero no entraban, se quedaban fuera manifestándose. Miércoles, jueves y viernes hubo huelgas en las fábricas más importantes, en el transporte público, en el sector ferroviario, etc. Y eso fue crucial.

Recuerdo que cuando cayó Mubarak me llamó la BBC, entré en directo llorando, y dije: “Nadie se imagina de dónde viene esto, viene del poder del pueblo, de ese modo hicimos la revolución”,,, bua, bua (Gigi se imita llorando).

También recuerdo que pensé que ahora llegaba la parte más difícil. Y esa es la que estamos afrontando ahora.

PH: ¿Cuándo empezaste a ser activista?

Fue en 2009. Se lo debo a una clase, la de mi profesora Rabab El Mahdi, en el departamento de Políticas de la Universidad Americana de El Cairo. Un día Rabab invitó al periodista y activista Hossam El Hamalawy a dar una charla en clase. Él nos puso un vídeo, titulado “La revolución en Egipto”, en el que se narraba la lucha de los obreros de la fábrica textil de Mahalla, que en 2006 protagonizaron grandes huelgas, y en 2007. Su lucha me resultó reveladora.

Ahora entras en Internet, y escribes revolución y Egipto en google y te aparecen millones de vídeos, pero antes de la revolución solo aparecía un vídeo, solo uno, el de Hossam. Hablaba de tal manera, con tanta convicción, que quise involucrarme. Me reuní con el grupo de Mohamed El Baradei pero no me convenció, finalmente terminé en el Movimiento popular democrático para el cambio, que en realidad era el nombre empleado en la clandestinidad por los socialistas defensores de la revolución.

(18) Comentarios

  1. [...] “Así hicimos la revolución” [...]

  2. marcelino de arce

    se me ha caido una lágrima.
    Gracias

  3. [...] Gigi Ibrahim: “Así hicimos la revolución” minotauro.periodismohumano.com/2011/06/13/si-el-cambio-re…  por makili hace 2 segundos [...]

  4. Celia

    He llorado con lo que cuenta Gigi.Qué tarea tienen todas las Gigis egipcias!. Será bueno saber de ellas de vez en cuando para ver qué se van encontrado en el camino. Ellas ( y ellos, claro) saben que el de ahora no es nada fácil.Y si pienso en las mujeres, con lo que aún hay en “Occidente”, casi nada lo que les aguarda. Pero conforta ver cómo en los tiempos en que lo que predomina es “LA DOCTRINA DEL SHOCK”, hay gente en el mundo entero que se planta y dice: NO, ASI NO.

  5. Ana Jorge

    Gracias Olga por traernos otras voces, por dar voz a quienes normalmente no la tienen en nuestros medios de “distracción” masiva

  6. AcidBurn

    se me caen unas lagrimillas…..que bonito.
    Me cuesta imaginar lo que fue ver todo eso y el shock que debe producir. El primer martes en sol, despues de que echaran a los manifestantes por la noche…se me encogio en pecho cuando sali del metro en sol y vi tanta gente

  7. Marcos

    Magnifico testimonio y entrevista. Una vision autentica, real y emotiva a la vez, de lo que ocurre en Egipto, que es el centro de las revueltas arabes y el pais mas importante de la zona

  8. Leonardo

    He estado en Egipto 3 veces desde el 2008, trabajando en Deir el Bahari. Y me ha dolido hasta el alma ver a tanta gente pobre, tantos niños sucios y mal alimentados en la calle, y en medio de la riqueza del turismo. Y me ha dado rabia y desesperación conocer de las fortundas de Mubarak y sus bandoleros. Por ello he llorado de felicidad y orgullo al ver a los jóvenes egipcios ya levantados en lucha por su dignidad y ahora a Gigi, una chica ejemplar. Muchas Gracias jóvenes egipcios por representar a los seres humanos dignos.
    Un infinito abrazo de solidaridad.

  9. [...] del movimiento que derrocó en Egipto a Hosni Mubarak, ha confesado en una entrevista al sitio Periodismo humano que desconfía del ejército –armado y financiado por Estados Unidos- y de El Baradei –la [...]

  10. Votar propuestas para el #19J y hacer nuevas #spanishrevolution #15M #15menpleno #DRY ref = “http://clearrevolution.blogspot.com/p/propuestas-para-19j.html”> http://clearrevolution.blogspot.com/p/propuestas-para-19j.html

  11. [...] En los arrestos emplearon la fuerza e incluso usaron pistolas eléctricas, tal y como se aprecia en este vídeo difundido por la activista Gigi Ibrahim: [...]

  12. [...] ver otras voces egipcias: "Así hicimos la revolución" (Gigi Ibrahim), "Los abusos sexuales que todos llaman tests de virginidad", "La cara oculta del [...]

  13. [...] den Bildern des Platzes sieht man auch sehr viele Frauen. So sagt die Aktivistin Gigi Ibrahim in einem Interview mit Olga: «Während der achtzehn Tage des Protestes auf dem Tahrir-Platz waren wir Frauen unangefochtene [...]

  14. [...] den Bildern des Platzes sieht man auch sehr viele Frauen. So sagt die Aktivistin Gigi Ibrahim in einem Interview mit Olga: «Während der achtzehn Tage des Protestes auf dem Tahrir-Platz waren wir Frauen unangefochtene [...]

  15. [...] den Bildern des Platzes sieht man auch sehr viele Frauen. So sagt die Aktivistin Gigi Ibrahim in einem Interview mit Olga: «Während der achtzehn Tage des Protestes auf dem Tahrir-Platz waren wir Frauen unangefochtene [...]

  16. [...] möglich. Auf den Bildern des Platzes sieht man auch sehr viele Frauen. So sagt die Aktivistin Gigi Ibrahim in einem Interview mit Olga: «Während der achtzehn Tage des Protestes auf dem Tahrir-Platz waren wir Frauen unangefochtene [...]

  17. [...] Entrevista http://minotauro.periodismohumano.com/2011/06/13/si-el-cambio-real-es-global-todo-sera-mas-facil-par… [...]

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