El minotauro anda suelto

Rami Elhanan

En Israel hay familias cuya historia contiene buen parte de la historia reciente de esa tierra. Una de ellas  es la de Rami Elhanan (1). Su padre, Isaac Elhanan, un judío húngaro, perdió a sus padres, a ocho de sus diez hermanos y a sus tíos en la Segunda Guerra Mundial.

Murieron en el campo de concentración de Auschwitz, donde el propio Isaac estuvo hasta su liberación en 1945. Ese mismo año decidió probar suerte en Palestina y para ello contó con la ayuda de la Hagana, organización judía encargada de promover la inmigración judía a Palestina y embrión del futuro Ejército israelí.

Isaac, como muchos otros judíos, recibió una identidad falsa –con un pasaporte falso- cedida por un soldado judío nacido en Palestina que había servido en el Ejército británico en la Segunda Guerra Mundial. De ese modo pudo esquivar los controles fronterizos y entrar Palestina. Allí se encontró con una sociedad en ebullición.

Tras la II Guerra Mundial, y a pesar de las restricciones a la inmigración promovidas por el protectorado británico, cada semana llegaban grupos de judíos procedentes fundamentalmente de Europa con la intención de quedarse y levantar un Estado judío en un lugar del que, tan ciegamente, muchos –como la propia futura primera ministra Golda Meir- llegaron a decir que era una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra. Nada más lejos de la realidad: En la Palestina de 1947  vivían 1.300.000 palestinos y 600.000 judíos.

Palestinos expulsados de Galilea en 1948 (AP)

Pero  Isaac, como tantos otros, quería creer en el sueño de su pueblo convertido en realidad.

Se alistó en la Hagana, combatió en la guerra de 1948 en Jerusalén, resultó herido y en el hospital donde permaneció semanas conoció a una enfermera que se convertiría en su esposa y en la madre de Rami.

Rami creció, se especializó en diseño gráfico y se casó con Nurit Peled (ver entrevista con ella aquí), profesora universitaria y declarada activista por los derechos de los palestinos.

Nurit es hija de Mattiyahu Peled, un general israelí que llegó a defender la invasión de los territorios palestinos en 1967 pero que posteriormente se arrepentiría de sus posturas hasta abrazar el pacifismo y la defensa a ultranza del diálogo y de  los derechos de los palestinos.

Rami y Nurit tuvieron cuatro hijos, tres varones y una niña, llamada Smadar. En 1997 dos palestinos de Hamás hicieron explotar una bomba en uno de los lugares más céntricos de Jerusalén. Murieron varias personas, entre ellas, una niña de 14 años. Rami lo escuchó por la radio y le dio un vuelco al corazón. Horas después comprobó que sus temores se confirmaban. La niña de 14 años era Smadar.

Rami Elhanan con su hija Smadar cuando ésta cumplió cuatro años (foto cedida por R. Elhanan)

Los meses siguientes al asesinato de Smadar fueron terriblemente dolorosos. Rami empezó a pensar en el pasado, repasó mentalmente sus decepciones políticas y se atrevió a cuestionar aspectos de Israel.

Concluyó que si su hija había sido asesinada es porque allí había otro pueblo que llevaba décadas sometido, aislado, humillado. Ya era hora de dejar de ignorarlo. Decidió encauzar su sufrimiento y hacer de él algo útil.

Y así fue como Rami empezó a formar parte de Parent´s Circle, una asociación que integra a familias israelíes y palestinas que han perdido a algún miembro a causa del conflicto.

A través de ella Rami ofrece charlas por todo el mundo sobre su apuesta por la paz. Suele ir acompañado de palestinos integrantes de dicha asociación, como el doctor Omar Allaloul, cuyo padre y uno de sus hermanos fueron asesinados por el Ejército israelí.

“Hay mucha gente que me apoya y me da ánimos, que reflexiona mucho -me decía Rami hace un par de años- Pero en mi país también hay mucha gente loca. Una vez me dijeron que ojalá mi esposa Nurit y yo nos hubiéramos muerto en el atentado que mató a Smadar.

“Hay personas que han llegado a decir a los chavales de los institutos que no me escuchen cuando vaya a hablarles. Me ven como una amenaza, creen que debilito la lucha del pueblo judío por la libertad.

No se dan cuenta de que estamos regresando al gueto. Están creando su propio gueto y eso es terrible.

Smadar murió porque hay una ocupación, porque todo un pueblo vive oprimido y humillado.

“La solución es muy sencilla. Hay un acuerdo encima de la mesa esperando a ser firmado. Puede ser el de Ginebra o cualquier otro. Si se firma, la paz llegará mañana mismo. Si se firma y se cumple, claro. Pero de momento no hay voluntad. Israel solo aceptará suscribir un pacto así cuando se dé cuenta de que el precio de no tener paz es más alto que el de tenerla.”

Rami Elhanan ha sido uno de los integrantes del grupo de pacifistas que la pasada semana emprendió en el barco Irene rumbo a Gaza, con la intención de romper el cerco militar israelí y el embargo económico que sufre el millón y medio de palestinos que vive en esa cárcel a cielo abierto llamada Franja de Gaza.  No llegaron a su destino final, fueron bloqueados y arrestados antes por las Fuerzas Armadas israelíes.

Pero su mensaje ha quedado claro. Como judíos o como israelíes, no quieren que se lleve a cabo una ocupación y un asedio de población inocente en su nombre.

“Embarcarme en el Irene es para mí un deber moral, porque es un deber moral como israelí decir basta a la ocupación y a los crímenes”, explicaba Rami hace unos días.

(1) En el libro “El hombre mojado no teme la lluvia” se encuentra el relato completo de la historia de la familia de Rami Elhanan.


Entrevista con Nurit Peled. Voces desde Israel.

  • Judía israelí, defensora de los derechos humanos de los palestinos.
  • Profesora de Educación en la Universidad de Tel Aviv.
  • Miembro del Comité de apoyo del Tribunal Russell para Palestina. Premio Sajarov de la Unión Europea

Nurit Peled-Elhanan/EPP-ED Group

Nurit Peled es una mujer muy conocida en la sociedad israelí. Defiende con ahínco los derechos de los palestinos y critica las políticas que practica su país. Sus ideas generan rechazo y perplejidad entre una parte importante de los israelíes, más aún viniendo de alguien como ella, una madre que perdió a su hija en un atentado suicida. Fue en 1997. Su hija, Smadar, tenía catorce años. La acción fue asumida por Hamás.

Benjamin Netanyahu, por entonces -al igual que ahora- primer ministro israelí, telefoneó a Nurit para darle el pésame. Habían sido compañeros en el instituto. Ella le contestó de este modo:

“Ha sido tu política de ocupación la que ha matado a mi hija”.

Nurit y su marido, Rami Elhanan, fueron objeto de la curiosidad entre la clase periodística internacional. Dos padres señalados por la más cruel de las tragedias elevaban su tono contra las políticas de su propio Estado. Por si fuera poco, no eran unos desconocidos.

Nurit es hija de Mattiyahu Peled, un destacado general israelí que, junto con otros como Ariel Sharon, impulsó la invasión de los territorios palestinos en 1967 pero que posteriormente daría un giro absoluto al convertirse en un pacifista y en un luchador contra la ocupación israelí. Un halcón transformado en paloma: llegó a crear un partido político, el Consejo por la Paz -junto con el activista Uri Avnery- desde el que impulsó el diálogo con los palestinos. Fue el primer general israelí que se reunió con Yaser Arafat, todavía en la clandestinidad, ante la indignación de buena parte de la sociedad israelí.

La madre de Nurit era Zika Katznelson, hija de Avraham Katznelson, uno de los 37 firmantes de la declaración de independencia de Israel y fundador del Estado israelí. Por su parte, Rami Elhanan es hijo de un superviviente de Auschwitz. La historia de los Elhanan-Peled contiene buena parte de la Historia de Israel. *

Ahora Nurit Peled vuelve a estar en primera línea. Es una de las defensoras del Tribunal Russell para Palestina, cuyo objetivo es presionar a la comunidad internacional para que ponga fin a la impunidad de Israel.

“El Tribunal Russell es una de las pocas esperanzas para la paz. La comunidad internacional tiene que escuchar sus conclusiones”, me comenta desde su casa en Jerusalén.

EL TRIBUNAL RUSSELL PARA PALESTINA

Cuando en diciembre de 2008 Israel llevó a cabo una auténtica masacre contra Gaza en la que murieron más de 1.400 palestinos, varios intelectuales pensaron que había llegado el momento de reactivar el Tribunal Russell, un tribunal civil creado por primera vez durante la guerra de Vietnam con el objetivo de juzgar aquellos crímenes que estaban quedando impunes. Por entonces sus primeros integrantes fueron personas de la talla de Jean Paul Sartre, Bertrand Russell o Julio Cortázar. El veredicto fue contundente: Estados Unidos era culpable de haber violado numerosas leyes internacionales.

El Tribunal Russell volvió a reunirse para juzgar desde la sociedad civil los crímenes cometidos en varios regímenes de América Latina. Y ahora se ha puesto en marcha de nuevo con el fin de frenar las operaciones militares ilegales cometidas por Israel. Nurit Peled encabeza, junto con Ken Coates y Leila Shahid, el comité de apoyo internacional de esta iniciativa.

Hace unas semanas se celebró la primera reunión en Barcelona. Allí se congregaron Premios Nobel, ex ministros, magistrados, activistas, filósofos, profesores universitarios, intelectuales, para recordarnos que aunque los Estados no actúen contra la injusticia, nosotros sí podemos hacerlo. Que la sociedad civil puede movilizarse y decir: “No en mi nombre”.

-¿Cuáles han sido las conclusiones de esta primera sesión del Tribunal Russell?

La Unión Europea exporta armas a Israel -que mantiene desde hace más de cuarenta años una ocupación ilegal-, importa productos de colonias ubicadas en territorios ocupados e ignora violaciones de los derechos humanos, por lo que su conducta ha contribuido significativamente a la configuración de los hechos ilícitos cometidos por Israel. Esa es la principal conclusión. Y por eso el Tribunal pide a los países europeos que impongan las sanciones necesarias a su socio, Israel, mediante medidas diplomáticas, comerciales y culturales con el objetivo de poner fin a la impunidad de la que se beneficia desde hace décadas.

-¿Cuál es el siguiente paso del Tribunal Russell?

La siguiente sesión se celebrará en Londres a finales de este año. Ya hay numerosos juristas, expertos, intelectuales, trabajando en este nuevo paso en el que se exigirá a la Unión Europea que paralice su comercio de armas con Israel, la cooperación en el plano científico y las importaciones de productos procedentes de las colonias ilegales.

-¿Crees que la iniciativa de este Tribunal tendrá algún efecto político?

Tiene que tener efecto, tenemos que creer en la sociedad civil. Este Tribunal está formado por gente como Mairead Corrigan-Maguire, Premio Nobel de la Paz, magistrados como Juan Guzmán o José Antonio Martín Pallín, abogados de prestigio como Michael Mansfield o Gisèle Halimi. Son personas con mucha experiencia y conocimiento que saben que los Estados europeos no pueden ignorar lo que ocurre durante mucho más tiempo, que tienen que empezar a contestar.

-¿Ha habido algún Estado que haya contestado ya al Tribunal?

Es muy pronto para eso. Pero por el momento Reino Unido ha expulsado a un integrante del Mossad en relación con el reciente asesinato de un miembro de Hamás en Dubai. Y cada vez son más las empresas que a título personal se niegan a negociar con las compañías israelíes de los asentamientos. Los Estados europeos saben que el Tribunal está ahí, vigilan nuestra repercusión, están atentos. Y la opinión europea está preparada para este Tribunal. Ha llegado la hora de que Europa frene a Israel, de que la sociedad civil frene a Israel. Si todos presionamos el Tribunal Russell será escuchado, y todos podemos contribuir, hay que boicotear los productos de las colonias judías, protestar contra los crímenes de guerra.

http://www.dailymotion.com/video/x8n6w4

Este es el discurso pronunciado por Nurit Peled en la primera sesión del Tribunal Russell

LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

-¿Por qué crees que la Unión Europea no presiona más a Israel para que cumpla las leyes internacionales y deje de ignorar las resoluciones de Naciones Unidas?

Porque la Unión Europea actúa bajo el dictado de Estados Unidos, depende del dinero estadounidense, de sus relaciones comerciales con Estados Unidos, y Estados Unidos a su vez tiene muy buenas relaciones políticas y comerciales con Israel. Para la Unión Europea también son importantes las relaciones comerciales con Israel. Es un círculo vicioso. El mundo se mueve impulsado por el dinero, el dinero está por encima de todo lo demás. Los gobiernos están pendientes de la industria, los negocios, la producción. Europa no presiona más a Israel porque de Israel le llega mucho dinero y porque siente que tiene una deuda moral con los judíos, que los judíos son víctimas directas de Europa.

-Estos días se habla de una crisis entre Estados Unidos e Israel, ¿crees que es una crisis seria?

Espero que lo sea, que sea muy seria, eso significaría que hay esperanza. Espero que Obama se atreva a levantarse contra el lobby israelí, porque el gobierno de Washington es el único que puede parar a Israel. Si Estados Unidos no da el primer paso, nadie lo dará.

ISRAEL

-¿Crees que la definición de Israel como Estado judío con una mayoría judía es compatible con la democracia?

No hay democracia cuando la mitad de la población vive en una semi esclavitud. Esto es no es una democracia, es una etnocracia, hay un grupo étnico dominante que discrimina al resto. Los árabes no son ciudadanos con plenos derechos, están discriminados por la ley. No tienen derecho a construirse una casa, hay 60.000 personas sin servicios básicos, sin educación, o sin luz, no tienen derecho a casarse con palestinos de Cisjordania, no pueden acceder a una gran variedad de trabajos porque no pueden desplazarse, no tiene derecho ni a respirar…

Esto es como una dictadura militar donde unos gozan de privilegios y otros no. Incluso entre nosotros hay discriminación, hacia los judíos etíopes, hacia los árabes, hacia los judíos orientales. Todo es una mentira. No hay democracia. Y se vive un sionismo racista y fascista.

-¿Qué opinas del actual gobierno israelí?

Este gobierno es racista, fundamentalista, ignorante y loco. Nos está llevando al abismo y aún no hemos visto todo, porque es capaz de endurecer aún más sus posiciones.

-La sociedad israelí es una sociedad muy heterogénea y compleja. ¿Cuáles son para ti sus rasgos principales?

Es una sociedad que glorifica los eventos mitológicos y religiosos, hay mucha gente que dice estar dispuesta a morir por esta tierra a la que llaman prometida. Hay mucho racismo, mucha ignorancia, mucha mitología peligrosa y mucho estrés postraumático. En las escuelas se educa a los isralíes para que erradiquen la historia y la cultura palestinas, los palestinos no existen en la mentalidad israelí más que como enemigos. Por ejemplo, cada vez que se encuentran restos arqueológicos palestinos los destrozan, los tiran a la basura.

Este es un país en el que todos culpan a los otros, al vecino desconocido, que son los palestinos. Buena parte de los habitantes de esta sociedad son inmigrantes, judíos que llegan de otros lugares huyendo de una situación económica precaria y están dispuestos a aceptar todo tipo de propaganda con tal de encontrar un hueco en este país.

LOS TERRITORIOS PALESTINOS

-¿Crees que es posible la creación de un Estado palestino en un plazo de tiempo relativamente corto?

Creo que para eso tendría que haber un cambio radical. Actualmente es imposible la creación de un Estado palestino porque Israel ha dividido los territorios a través de carreteras y asentamientos ilegales, no hay continuidad territorial alguna, los palestinos viven en islas rodeadas por el Ejército israelí. Mi país ha acabado con los campos verdes. Esta es la tierra del cemento. Cortan los campos, los hacen desaparecer. Los territorios palestinos son la tierra del cemento gris. Lo hacen para erradicar a los palestinos.

-¿Cómo valoras que Mahmud Abbas retirara su apoyo al informe Goldstone -que acusa a Israel de crímenes de guerra en Gaza- cuando iba a ser votado en la Comisión de Derechos Humanos de Ginebra?

Lo que ha publicado algún periódico israelí es que Abbas fue presionado por importantes miembros del gobierno israelí. Como ya dije antes, en todo este asunto hay presiones económicas, todo gira en torno al dinero. Por otro lado, no podemos esperar gran cosa de un gobierno palestino cuyos integrantes no tienen libertad ni para salir de sus casas, están controlados por el Ejército israelí, no tienen permiso para salir de sus ciudades, de sus pueblos, para desplazarse.

-¿Crees que Hamás es un impedimento para la paz?

¿Hamás? No. ¿Por qué iba a serlo? La creación de Hamás fue impulsada por Israel para luchar contra Al Fatah. Aquí el único obstáculo para la paz es Israel. Hamás ha propuesto en varias ocasiones un alto el fuego, ha cumplido treguas, pero nadie prestó atención. Por otro lado Hamás es una organización más débil de lo que se piensa, una organziación tan débil no puede ser un obstáculo para nada. Se le otorga demasiada importancia porque interesa.

LA FAMILIA

-Tu padre fue un hombre muy destacado de la sociedad israelí. ¿Cómo influyeron sus posturas políticas en tu modo de ver la vida?

Mattiyahu Peled junto a Yaser Arafat. Túnez, 1983

Mi padre fue un representante importante del otro Israel, de esa otra sociedad que lucha por la justicia y la paz. Él llegó a tener un partido político; la mayoría de las personas que buscan la paz no lo tienen, militan desde organizaciones civiles, pero trabajan duro y espero que algún día sean mayoría en esta sociedad.

Mis hermanos y yo hemos heredado el espíritu dialogante de mi padre, su obsesión por buscar la paz, por rechazar el racismo, por aprender a escuchar a los otros. Mi padre me enseñó la importancia de la educación y por eso me dedico a educar. La escuela es muy importante, en ella enseñamos buena parte de los valores de nuestra sociedad, aunque lamentablemente en Israel hay otra escuela, el ejército, por la que pasan casi todos los jóvenes.

-Y tus hijos, ¿han heredado la visión de su madre?

Mis dos hijos mayores son objetores y miembros de la organización Combatientes por la paz. El pequeño tiene diecisiete años y medio y está viviendo una lucha interna porque esta sociedad rechaza de manera brutal a los que no van al Ejército, y los encarcela. Él tiene esa idea naif e inocente de que puede ir al Ejército y cambiarlo desde dentro, no dejar que los demás actúen como locos. Le queda un año para tomar la decisión.

La pasada semana Nurit escribió un artículo en el que condenaba las muertes de los últimos menores palestinos a manos del Ejército israelí: Cuatro en tan solo unos días. Número insuficiente para convertirse en noticia en la prensa internacional.

“Solo esos niños muertos -escribió Nurit- solo ellos, que se han unido a mi hija en el reino del subsuelo de los niños sobre el que este país de cemento es continuamente construído, (…) solo ellos saben que los tanques y excavadoras y las leyes silenciadoras y racistas que aparecen a diario no harán desaparecer la sangre de nuestras manos….”.

-La sociedad europea está preparada para el Tribunal Russell -insiste antes de despedirnos- Estados Unidos y Europa no pueden seguir ignorando los crímenes israelíes durante más tiempo. Ha llegado la hora de actuar. Se lo debemos a nuestros hijos.

*Dediqué un amplio capítulo a Rami Elhanan y Nurit Peled en el libro “El hombre mojado no teme la lluvia” (Debate, 2009)